¿Es un televisor de gran tamaño el mejor para disfrutar del fútbol?

Pese a cuantos fanáticos insisten en la experiencia inolvidable –y cierta– de un partido de fútbol en vivo, hoy en día la tecnología de la telecomunicación y los televisores nos permiten una aproximación al campo más precisa. Sin embargo, ¿cómo debe ser la tele que mejor nos remita a dicha experiencia?

¿Estadio o televisor?

Cuando se trata de disfrutar de puro fútbol, es imprescindible contar con el mayor número posible de recursos que hagan del partido, más que un evento de paso, un verdadero partidazo incluso desde casa. Si bien trasladar las emociones de las gradas a nuestro sofá no es exactamente posible, los mejores televisores de 65 pulgadas pueden ayudar un poco más a nuestro objetivo. De hecho, no es raro encontrar a quien prefiere disfrutar de su equipo en el comedor con los amigos. Ya que, en el fondo, y aunque pueda parecer políticamente incorrecto decirlo, un televisor nos permite incluso acercarnos más a una emoción que, subyacentemente, vibra también en el estadio.

En ese sentido, y por más que nos seduzca el sudor, el griterío y el calor de una horda de fanáticos del fútbol arengando a sus equipos hasta la afonía, la experiencia del juego en sí misma queda a menudo relegada a la distancia. Sin menoscabar la fantástica experiencia de estar presente, en el momento y en el lugar, durante el partido, la tecnología nos permite un punto de vista único del juego del que ni tan siquiera son del todo conscientes los jugadores. Esa cámara que sigue el efecto del balón hacia la escuadra en un gol perfecto, o ese exquisito ralentí que nos permite apreciar la rabia y el orgullo cuando el otro vence, sólo lo plasma el televisor y, tras él, nuestros ojos.

El mejor televisor para disfrutar del buen fútbol

Como resulta evidente, la elección de un televisor es francamente personal. De ella dependen factores y criterios que mucho tienen que ver con quien se dispone a darle uso. Tanto si se trata de un amante del color que precisa de una tonalidad de negros sumamente cuidada, como quien prefiere un televisor con unos buenos altavocesintegrados, aunque la resolución no sea perfecta. Pese a todo, existe un único elemento que gana por unanimidad en los criterios de elección de todo hincha. Un factor que apenas tiene competencia porque no es otro que el tamaño del televisor. Pero, ¿cuál es la medida más idónea para ver un partido de fútbol?

En primer lugar, cabe decir que, en este caso, el precepto de cuanto mayor, mejor, se aplica perfectamente. Quizás por asociación a la cinematografía, o bien a causa de una simple cuestión de percepción y nitidez, los televisores grandes auguran siempre un mayor disfrute de todo cuanto en ellos se visualiza. Para el fútbol, y como se ha mencionado, los televisores de al menos 65 pulgadas resultan idóneos para no perderse ningún detalle y experimentar una sensación verdaderamente inmersiva en el partido. Básicamente, porque se trata de un enorme ventanal a otro mundo que se come por completo el resto de nuestra escenografía doméstica y nos inmiscuye en el juego.

¿Qué tamaño es el más adecuado para ver un partido?

Para nuestra suerte, el mercado ofrece un vasto surtido de televisores que, a mayor y menor asequibilidad o a mejor y peor calidad, satisfacen todo tipo de requisitos. A fin de atinar en la búsqueda, algunas plataformas como vscomparativas.com nos permiten filtrar el producto hasta dar con el que mejor se adapta a nuestras expectativas. De hecho, en su web se aglutinan hasta 5 televisores de gran tamaño que van a enamorar a más de uno. Sin hacer distinciones de su calidad, y lejos de marcas que conocemos poco dada su dudosa capacidad, situando en la cima firmas como Sony, Philips, LG, Samsung o Hisense.

Con todo, y si nuestro comedor no dispone de suficiente espacio para un televisor de 65 pulgadas, siempre podemos optar por televisores de menor tamaño, pero mayor resolución. Una balanza que juega en nuestro favor para hacer que la experiencia no escatime en recursos y trucos para zambullirnos por completo en la pantalla. Asimismo, debemos tener en cuenta que, en función de la firma, una mayor medida no es garantía de calidad. Sentencia que, por supuesto, no se aplica a las marcas antes mencionadas, dado que su permanente bagaje en el sector brilla ya con luz propia.  

Informarse por especialistas y usuarios

Siguiendo con la revisión, plataformas de comparación como la antes mencionada nos acercan a un análisis acurado y preciso del televisor. Es decir, no se basa tan sólo en ceñirse a cuanto rezan las descripciones técnicas de cada producto, sino que se fundamenta en las opiniones de los usuarios. Un elemento que también debemos consultar si queremos dar con la mejor de las opciones.

Si bien un especialista será –y con perdón del término– más quisquilloso en cuanto a definiciones, un espectador tendrá algo más que decir. Por ello, siempre debemos consultar la compra, a la par que, si nos interesa el tamaño, no olvidarnos de medir nuestro comedor para evitar disgustos. Al fin y al cabo, un gran televisor es siempre una buena inversión. Una apuesta para volver a emocionarnos con el fútbol.

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