Qué hay detrás de los naipes y qué papel cumplen en los casinos online

España es un país que siempre ha tenido una larga tradición de juegos de cartas. La mayoría de las familias españolas cuentan como mínimo con un mazo de cartas. La brisca, el cinquillo, el chinchón, la escoba o el tute son algunos de los juegos que se pueden jugar con estos naipes. Hay dos palabras que casi siempre suelen aparecer escritas en estos naipes, esas palabras son Heraclio y Fournier. Además, debajo de ellas, en letras de mayor tamaño, suele figurar el vocablo Vitoria. Nacido en Burgos, Heraclio Fournier fue un impresor que se estableció en la capital alavesa en 1870. Este impresor instaló un pequeño taller de impresión de naipes, que con el tiempo se convirtió en la empresa Naipes Heraclio Fournier, considerada la compañía de naipes más importante del mundo.

Naipes Heraclio Fournier produce diariamente en torno a 15.000 barajas de cartas en Vitoria. Unos naipes que viajan a más de 70 países del mundo, principalmente a los mercados internacionales de salas de juego y casinos. Los naipes Fournier son considerados únicos por los casinos más importantes y los jugadores más exigentes. Un reconocimiento que los ha convertido en una referencia mundial en las mejores mesas de juego. La familia Alfaro Fournier es la responsable de que la ciudad de Vitoria se haya convertido en la capital mundial de los naipes. De hecho, la capital alavesa cuenta con uno de los pocos museos en el mundo dedicados exclusivamente a los naipes, el Museo Fournier de Naipes de Álava.

El Museo Fournier de Naipes de Álava ofrece a los visitantes un recorrido histórico, temático y técnico que muestra la evolución de los naipes, desde el siglo XV hasta nuestros días. La baraja de cartas más antigua de la colección fue elaborada a principios del siglo XVI, y es considerada una de las barajas más antiguas que se conserva. El museo de la capital alavesa reivindica la baraja de cartas como una maravilla de la ingeniería, el diseño y la historia. Hoy en día, millones de personas en todo el mundo saben cómo jugar al blackjack o al póker, principalmente debido al boom de los casinos online, pero pocos se detienen a considerar lo que los naipes esconden.

Los naipes como documentos históricos

Los nombres, colores, emblemas y diseños de los naipes cambian según su procedencia y los caprichos de los propios jugadores. De esta forma, las cartas no son sólo simples juegos, sino también huellas culturales que relevan la costumbre popular. Existe una clara evidencia histórica de que los primeros naipes llegaron a Europa en el siglo XIV con los intercambios comerciales. Aunque el lugar de nacimiento de los naipes es cuestionado por los historiadores hasta el día de hoy, y casi todos los rincones del mundo han reivindicado su invención, es casi seguro que tengan orígenes orientales. Gejus Van Diggele, presidente de la Sociedad Internacional de Naipes (IPCS por sus siglas en inglés) señala que “los estudiosos e historiadores están divididos sobre el origen exacto de los naipes. Pero generalmente están de acuerdo en que las cartas se extienden de este a oeste».

En la Edad Media, todo el mundo jugaba a los naipes: reyes, duques, clérigos, frailes, nobles, marineros y hasta prisioneros. Por este motivo, no es de extrañar que las cuatro clases de la sociedad medieval (nobleza, iglesia, comerciantes y campesinos) aparecieran reflejados en los cuatro palos de las distintas barajas de cartas, tanto en las cartas españolas y alemanas como en las barajas francesas e inglesas. Las copas y los cálices representaban al clero; las espaldas a la nobleza o los militares; las monedas a los comerciales; y los bastos a los campesinos. Estos cuatro palos todavía se encuentran en los naipes españoles e italianos en la actualidad, y a veces se les conoce como palos latinos.

La baraja francesa

Hoy en día, la baraja francesa es, con diferencia, la baraja de cartas más popular del mundo. Incluso en países que tienen sus propios naipes estandarizados, como es el caso de Italia y Alemania, la mayoría de la gente suele jugar con las cartas francesas. La baraja francesa tiene 52 cartas de cuatro palos (corazones, diamantes, picas y tréboles), en dos colores (rojo y negro). Cada palo consta de 13 cartas de las cuales diez son numerales del dos al diez, y las tres restantes son figuras, que se llaman Valet (V), Dame (D) y Roi (R). Las figuras de la baraja francesa representan a personajes históricos, aunque no siempre han sido los mismos, debido a que han ido variando a lo largo de la historia. Por ejemplo, los reyes de los cuatro palos representan a Carlomagno, Julio César, Alejandro Magno y David.

La popularidad de la baraja francesa se debe a varios factores. Por un lado, los trajes de los naipes franceses son los más simple en cuanto a diseño, lo que los hace fáciles y económicos de imprimir. Por otro lado, esta baraja ha sido la favorita de las potencias imperialistas más importantes de los últimos siglos, como son Francia, Reino Unido y Estados Unidos. También son los naipes más utilizados en algunos de los juegos de cartas más populares del mundo, incluidos el vingt-et-un (Ventiuno), el chemin de Fer, el bridge o el póker. A pesar de ello, la mayoría de los juegos de casino usan la baraja inglesa, que difiere de la baraja francesa en la letra que aparece en las figuras. Al fin y al cabo, la baraja inglesa procede de la baraja francesa.

Hoy en día, los millones de españoles que disfrutan de los juegos de azar en los casinos online están familiarizados con las famosas iniciales K (King), Q (Queen), J (Jack) de la baraja inglesa, en lugar de la R, D y V de la baraja francesa. Esto se debe a que juegos de mesa mundialmente conocidos y juegos en las plataformas de juego online, como es el caso del blackjack, se juegan con los naipes ingleses. Un juego de azar que curiosamente procede del juego francés vingt-et-un. El objetivo del blackjack es muy sencillo, los jugadores pueden pedir cartas hasta llegar a sumar 21 o acercarse lo más posible a esta cifra, pero sin pasarse, ya que al pasarse pierden automáticamente.

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