Pechugas de pollo rellenas de jamón y queso

El jamón serrano es un alimento que da mucho juego a la hora de realizar recetas con él. Su intenso sabor hace que sea perfecto para cocinar y dar un toque único a tus comidas. Lo primero que debes tener en cuenta es que el jamón sea de calidad como el de Legado Ibérico, un jamón de cebo ibérico de alta calidad. 

Hoy os proponemos una comida sencilla de realizar, rápida y muy sabrosa: pechugas de pollo rellenas de jamón y queso. Lo mejor de la receta, además de que está buenísima, es que puedes realizar cualquier variante de ella, añadiendo nuevos ingredientes, escogiendo otro tipo de queso o añadiendo por encima cualquier salsa. 

Con esta receta, os aseguramos que la idea de que comer pechuga de pollo es aburrido desaparecerá de vuestra mente. ¡Seguro que se convierte en un plato estrella en tu cocina!

A continuación os dejamos los ingredientes que solemos utilizar y el modo de preparación. 

Ingredientes (para una persona)

  • 2 pechugas de pollo grandes y finas 
  • 2 lonchas de jamón Legado Ibérico 
  • 2 lonchas de queso havarti (o aquel que prefieras, teniendo en cuenta que se debe fundir bien)
  • Orégano
  • Aceite, sal y pimienta
  • Papel de aluminio
  • Opcional: pasas y alcaparras 
Imagen por cortesia de Legado Ibérico del ElPozo

Modo de preparación 

  1. En una tabla, extiende el papel de aluminio suficiente para poder enrollar posteriormente las pechugas de pollo.
  2. Pon la pechuga sobre el papel de aluminio y salpimenta. Añádele orégano.
  3. Añade la loncha de queso sobre la lechuga (si prefieres menos cantidad de queso puedes usar media para cada pechuga).
  4. Pon encima el jamón serrano.
  5. (Opcional) añade encima pasas y alcaparras al gusto.
  6. Ahora es el momento de enrollarla. Hazlo con cuidado para que todos los ingredientes queden bien prietos dentro y no se salgan. Para ello coge por los extremos el papel, da una primera vuelta apretando bien la pechuga y hazla rodar hasta crear un paquetito alargado en forma de embutido.
  7. Repite este proceso dos veces por cada comensal (los ingredientes indicados anteriormente son para uno, por lo que solo deberás multiplicarlos en función a los comensales).
  8. Precalienta el horno a 180º e introduce durante 25 minutos aproximadamente las pechugas. Ve comprobando su grado de cocción para no pasarte.
  9. Quítales el papel (con cuidado de no quemarte) y en una sartén con aceite caliente dale vuelta y vuelta para dorarlas

Cómo servirlas

Es un plato que de por sí ya está muy bueno, pero siempre puede ser más jugoso añadiéndole una salsa. Os recomendamos salsa de miel y mostaza, sencilla de hacer y muy rica. Solo tienes que mezclar ambos ingredientes a tu gusto, probando a ver si debes añadir más de uno o de otro. 

Corta las pechugas en rodajas con un buen cuchillo para que no se desmoronen, añade por encima la salsa de miel y mostaza y algunas pasas y alcaparras y ¡listo! Tendrás una receta perfecta para tus invitados, sana y sabrosa y además en tiempo récord. 

Sugerencias y consejos 

  • La pechuga de pollo pega con muchos ingredientes, añade a esta receta huevos, dátiles para darle un toque dulce, cebolla caramelizada y queso de cabra… hay tantas opciones como ideas tengas.
  • Utiliza una mostaza de calidad para la salsa, sino estropearas la receta. Para utilizar una de baja calidad mejor utiliza otra salsa.

Cierra muy bien el papel de aluminio para que esté no se habrá en ningún momento, sino la pechuga quedará al descubierto y tenderá a abrirse y desparramar los ingredientes, lo que hará muy difícil dorarla en la sartén.

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