CBD y su protagonismo en la ciencia

Muchos consideran que el CBD o Cannabidiol es la nueva tendencia, y pareciera ser así, pues cada día es más notorio observar la comercialización a gran escala de diferentes productos a base de este compuesto, incluso, su adquisición a través de sitios web certificados ha tomado vuelo, como es el caso del cbd en Justbob online, una de las opciones más viables y sencillas de gozar de los beneficios de este compuesto. Sin embargo, detrás del boom que ha causado su nombre y el provecho de sus beneficios, se esconde un largo recorrido de investigaciones y ensayos científicos desde su aparición en el año 1940, y la razón del interés de la ciencia hacia este cannabinoide derivado del cannabis es más que evidente y gira en torno a la reputación de la planta y a la presencia de otro de sus principales compuestos conocido como Tetrahidrocannabinol o THC, este es el responsable del efecto “colocón” tras su consumo, lo que produce alteración del comportamiento y la memoria.

Lo cierto del caso es que en un principio era poco creíble que ambos compuestos pudieran tener un comportamiento diferente ya que resultan familiares muy cercanos entre sí, pero el empeño de la ciencia en dilucidar la situación permitió descubrir el mecanismo de acción del CBD descartando el hecho de que pudiera ser una sustancia nociva al carecer de THC, esto le permite ofrecer un efecto sedante o tranquilizante sin causar repercusiones sobre la percepción o la memoria, mucho menos sobre la conducta del individuo. A partir de entonces, el CBD ha sido centro de ensayos y proyectos científicos que parecen no detenerse, al punto de haber causado revuelo en las leyes puesto que algunas organizaciones han declarado que este compuesto no representa ningún riesgo para la salud y ha dejado de ser considerado una sustancia nociva alejándose por completo del THC y cambiando la visión que hasta hace poco se había tenido sobre la planta de cannabis.

CBD y sus próximos aportes

El CBD ha estado en el ojo de investigaciones importantes, sin embargo, sus primeros pasos como aliado de la medicina tuvieron lugar en estudios contra la depresión, el estrés, la ansiedad y la epilepsia, catapultando a este compuesto como un recurso natural de gran beneficio para contrarrestar estos padecimientos de forma positiva y no invasiva, además se ha evidenciado que ofrece efectos beneficiosos contra el dolor muscular, el insomnio, incluso contra el envejecimiento gracias a su acción antioxidante.

CBD-Oil
Imagen de Pixabay

Aún queda tela por cortar en lo que respecta al CBD y la ciencia médica, y es que, para muchos, el auge de su prestigio ha estado influenciado por la industria moderna; no obstante, los ensayos siguen a flote para ampliar el margen de respuestas. Algunos de los más destacados son los siguientes:

CBD y psicología

La psicología también quiere darle una oportunidad al CBD, tanto es así que algunas organizaciones se han propuesto determinar el efecto de este compuesto en el “estado de flujo” mental también conocido como “la zona”. Este no es más que el estado de máximo rendimiento que alcanza el individuo cuando se encuentra inmerso en la ejecución de una tarea en particular evidenciando felicidad y talento. Este estado es muy común en los individuos creativos, sin embargo, las personas que usan CBD como parte de su rutina diaria expresan una sensación similar, es por ello que la ciencia ha puesto en marcha este ensayo científico a fin de determinar con exactitud la participación del CBD en estos casos.

Estos son algunos ejemplos de los próximos estudios que cuentan con el protagonismo del CBD, no obstante, cada día surgen nuevos enfoques que pretenden dejar en claro su valor terapéutico y la sólida alianza que se ha establecido entre el cannabis y la medicina moderna. Sin duda, seguirá siendo un tema de qué hablar por los próximos años.

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