Vocación y devoción

He observado con tolerancia y leído con coraje y paciencia las opiniones de algunos de mis convecinos plasmadas en este periódico en la anterior edición de abril y he optado por no reprimir mis ideales con puntos de vista más loaces respecto a la realidad en la que por fin, tras muchos años, se ha convertido nuestro pueblo, transparente por su interior y envidiable por su físico.

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