Pedro David: La Voz de un pueblo dormido

Las casualidades no existen, siempre hay un porqué en la vida del ser humano, de no creerlo así el hombre enloquece irremediablemente. Si el aire existe y no le vemos, de igual manera se manifiesta quien le da permiso para acariciarnos la piel. Hay pobres de solemnidad que no pidieron serlo y morirán con su infortunio, a otros les sobra la riqueza material, sin esfuerzo ganada desde la cuna.

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