Querido amigo Eulalio

Te fuiste sin despedirte, no nos dejabas visitarte y con toda la razón porque nos has dejado lo mejor de ti, tu imagen, tus charlas formativas, tus clases, tu buen hacer. Vivías el voluntariado intensamente y lo mejor de todo, lo que los voluntarios han aprendido de ti, que estoy seguro lo pondrán poner en práctica cuando lo necesiten.Como bien digo, nos has dejado cojos y con mal sabor de boca