A Palmira

De nosotros, los que te queremos, nos ha tocado seguir adelante con el rostro sombrío y la mirada errante hallando, a veces sin buscarlo, aquello que nos hiere.El dolor hace más duro nuestro caminar. Ejemplar siempre en tu vida y en tu conducta. Yo sabía, porque te conozco, que la inmensidad de tu corazón no podría vivir, a pesar de estar rodeada de cariño y atenciones, aprisionando en un cuerpo que para una mujer como tú era pequeño, muy pequeño

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