Los operarios de Inabensa desmontaban los paneles de la fábrica de uralita sin guardar medidas de seguridad mínimas

El batacazo podría haber sido mayúsculo si alguno de los obreros de Inabensa –la empresa encargada de hacer los trabajos de desmantelamiento de la antigua fábrica de uralita- que retiraban las placas de fibrocemento del tejado de la antigua fábrica, se hubiera precipitado accidentalmente al vacío desde una altura de 9 metros.